Crónicas de viaje

Chapultepec

Chapultepec

Si uno se para frente a un chilango adulto y le hace la siguiente pregunta

- ¿Conoces Chapultepec?

Seguro dirá que sí. Si uno insiste y pregunta ¿qué conoces de Chapultepec? seguro dirá uno o varios ítems de la siguiente lista: el zoológico. el Castillo, el lago y el museo de Antropología. Creo que hay poquísimos chilangos que no hayan sido arrastrados por sus respectivos parientes, o escuelas primarias y/o secundarias a una visita al Castillo para mirar el chifonier de Carlota o al zoológico para contemplarle el culo a los elefantes o al museo de Antropología para examinarlos restos de los mamuts o el calendario azteca.

En cambio si uno pregunta, ¿sabes dónde queda, la antigua entrada al Colegio Militar, el obelisco de los Niños Heroes, la piedra en donde dicen que se mató Juan Escutia, el hemiciclo del Escuadron 201, el ahuehuete “El Sargento” o la fuente de La Templanza? hay más chance que la respuesta que uno reciba sea una mirada dirigida a lontananza.

Lo cierto es que las respuestas están muy cerca de ese monumento de mármol encegador que muchos mientan monumento a los niños heroes pero que se llama Altar a la Patria. Para visitar todos esos puntos, el recorrido que yo les recomiendo es el siguiente (se efectúa en menos de una hora).

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Entren por la puerta de los leones, situada a un lado de Reforma, a unos pasos del edificio de Salubridad. Caminen por la calzada de La Juventud Heróica rumbo al Altar a la Patria. Si van entre semana (excepto en lunes que no abren) deténganse un momento sobre el Circuito Interior y búrlense de los automovilistas que están estacionados contra su voluntad debajo de ustedes.

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Terminen de cruzar el Circuito. Del lado izquierdo verán un pasillo que conduce a una fuente con una estatua. Si tienen agalmatofilia (es decir que los ponen tiesos de exitación las estatuas) como su seguro valedor, quizá valga la pena este desvío. En una glorieta hay una fuente y sobre la fuente hay un fulano de bronce sentado en una piedra de bronce; frente a él, hincada, está una mujer y ambos están en pelotas y se están besando. La escultura se llama Idilio y a mí me gusta contemplarla pensando que estoy atestiguando el preámbulo de una buena mamada.

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Salgan de la glorieta y caminen por un lado del Altar a La Patria. Detrás del monumento se van a encontrar un pasillo que rodea al cerro de Chapultepec en cuya cumbre está el Castillo. Van a ver que la mayoría de los paseantes van hacia la derecha, rumbo al zoológico, o al Castillo o a los lagos. Ustedes vayan en sentido contrario. Hacia un edificio color naranja que tiene unos torreones a su entrada. Según las señalizaciones es un museo de sitio, pero no tiene nada de museo. Si hacen caso omiso del letrero que dice “prohibida la entrada” verán que  hay un patio donde se guardan las cuatrimotos de los cuidadores del parque y ya. El interior, decorado y abigarrado como oficina de gobierno setentera, está vedado al público. Ese edificio que acabo de describir era la antigua entrada al Colegio Militar. Si alguno de sus antepasados fue cadete por ahí entraba.

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Sigan caminando en dirección opuesta a los lagos y verán un cubo de ladrillo. Son oficinas de la dirección del bosque. Si se rompen una pata y están cerca pueden ir brincando en su pata buena hasta ahí, en lugar de esperar a que alguna de las ambulancias que están en el estacionamiento lleguen en su auxilio. Salgan del pasillo central y caminen a un lado del cubo de la dirección, rumbo a una fuente que se ve entre los árboles. Si es medio día y está haciendo calor quizá la encuentren en funcionamiento. Es la fuente de la Templanza y según una plaquita explicatoria formaba parte de un conjunto escultórico destinado a adornar el edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores. El motivo por el cual la escultura de la templanza está en Chapultepec y no en Relaciones Exteriores quizá se deba a que alguien percibió la imposibilidad de que un funcionario de secretaría de estado tenga como virtud la templanza.

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Hay unas escaleritas a los lados de la fuente. Suban y verán lo que parece una resortera gigantesca sin el hule. Es lo que queda del ahuehuete El Sargento. Acérquense a la plaquita explicatoria que dice que se cree que el mismísimo Nezahualcoyotl lo puso ahí. Para agregar interés a la contemplación de ese árbol yo sugiero que se imaginen que más de un cadete usó sus ramas para colgarse decepcionado por sus amores rechazados, o bien por otro cadete o bien por alguna visitante asidua al bosque.

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Detrás de El Sargento está un hemiciclo dedicado al Escuadron 201. Lean las placas del hemiciclo; en ellas están los nombres de los integrantes del escuadrón, en otras están los nombres de algún integrante cuyos huesos ya están en el hemiciclo y en otra está la historia de la formación del escuadrón. A grandes rasgos dice que en 1942 submarinos alemanes hundieron al Potrero del Llano y al Faja de Oro. La placa no especifica si fue porque transportaban petróleo o por el nombre ridículo de los buques. Ese acto provocó que Manuel Avila Camacho declarara la guerra a Alemania, Japón e Italia. Para no quedarse nomás en el puro berrinche, se ordenó la formación de un escuadron de 299 individuos que se fue a EU a aprender como tirar una bomba de un avión y luego a Filipinas a usar lo aprendido. Entre junio y agosto de 1945 los miembros del Escuadron 201 se dieron vuelo tirando 252 bombas y echando 138652 disparos de ametralladora.

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Detrás del hemiciclo del Escuadrón 201 hay un espacio que la dirección del Bosque aprovechó para hacerlo audiorama. Si uno entra ahí, se van a encontrar unas banquitas de hierro estilo futón, pintadas de colores, ideales para tirar la hueva un rato o para que las parejas que no tienen dinero para el hotel fajen a ritmo de música clásica, jazz, new age o de un huapango. El audiorama fue bautizado por Salvador Novo que tenía la costumbre de ponerle nombres crípticos a las cosas. In Xochitl, in cuicatl.

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Salgan del audiorama y caminen hacia el Altar a la Patria siguiendo el pasillo que va junto a la mole del cerro. Después de un recodo verán un obelisco. Es el monumento original a los cadetes del colegio militar que tuvieron la mala suerte de estar ahí durante la invasión gringa en 1847 y no en sus casas.

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El pasillo hace a su vez un minihemiciclo pegado al cerro donde pusieron mosaicos con las caras de los niños heroes. Del otro lado de la reja que divide el pasillo y el cerro hay una piedra con una plaquita:

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Desde ahí se ve bien el torreón y la bandera ondeando. Yo recomiendo que reflexionen sobre los superpoderes que debe poseer un fulano para que, ya de un brinco descomunal o ya rebotando como boligoma, llegue desde el torreón hasta la piedra de la plaquita, envuelto en una bandera. También sugiero que ya en sus casas lean las distintas versiones que hay sobre la muerte de Juan Escutia. Una dice que murió defendiendo el torreón donde está la bandera. Otra dice que lo venadearon cuando se escabullía por una ventana de un dormitorio.

Sigan caminando por ese pasillo y van a llegar a donde comienza la subida al Castillo. A un lado hay una construcción que es la Antigua Casa de Guardias. Actualmente alberga una exposición llamada “Vistas Antiguas del Bosque de Chapultepec”.

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pd. Antes de que se vayan para sus casas, llévense un bonito y decadente recuerdo. En lugar de salir por la puerta de los leones, salgan por el acceso al metro Chapultepec. Ahí se van a encontrar el remate del acueducto que se levantaba por toda avenida Chapultepec, del que nomás quedan esas ruinas que ven.

16 Comments

  1. Faltó el jardín botánico, que también es un lugar agradable para visitar en chapultepec.

  2. ¿Entonces ya no queda nada del acueducto?
    Soy bien fan de ellos :(

    Cada vez me dejas mas tarea por conocer en chilangolandia!

    Por cierto, hay una revista que se llama historias y relatos de méxico que en la ultima edición sale como se comenzó la calle de insurgentes. Bien interesante.

    SALUDOS

  3. Excelente viaje, lleno de picardia y muy buen recorrido, tengo que admitir que Juan Escutia no llego tan lejos, yo tengo la teoría de que se cayo se murio y tuvieron que canonizarlo para evitar una vergüenza nacional.

    Felicidades muy buena narración me gustó como todas las que publicas je je je

  4. Híjos, si mañana no tuviera tanta chamba y juntas y eso, iba a hacer eso recorrido. Como lo tengo a exactas tres patadas, a veces me doy la vuelta -aunque casi siempre en bici. Y también entro por la puerta de los leoncitos. Mucho de lo que cuentas ya lo he visto, pero otro poco no. De hecho, creo que debería imprimir esta guía y seguirla al pie de la letra… Um.

  5. Tu si sabes de la vida. El audiorama es la onda!

  6. Me agradan tus descripciones de recorridos, yo creo haré alguno sobre la colonia Cuauhtémoc, hay muchas casas con remates de cantera, que estan en peligro de ser o desafortunadamente ya fueron derrumbadas en aras de la demanda y la oferta. Saludos

  7. Me faltó deciros, algo tienen tus fotos o las siento muy brillantes o ya estoy pasoneado de café.

  8. Lupe: Cierto. El jardín botánico también rulea. Los garambullos son la onda.

    Rox: Si queda algo del acueducto. Además del remate que digo, sobre av Chapultepec todavía hay vestigios de tramos del acueducto que han convertido en fuente.

    Osvaldo: Opino igual sobre los mitos históricos. Una de las cosas que nunca he hallado son crónicas del lado de los gringos que se hayan quedado impresionados por el heroísmo tan cacareado de los cadetes. Aparentemente a ninguno de los combatientes gringos les pareció digno ni de dedicarles un párrafo.

    Lilian: Si vas en bicla vale la pena seguir por el pasillo que rodea al cerro después del audiorama hasta Constituyentes.

    Dai: El audiorama es, efectivamente, la onda.

    Saffog: Chido. Espero leer pronto ese recorrido por la Cuauhtemoc. Las fotos si están retequemadas, indicio de que debo limpiar el lente de mi celular u ocupar una cámara más decente para tomar las fotos con las que que acompaño mis bostas.

  9. Yo diría que uses la cámara que te heredé… yo no sé ke pero le pones es sensacional :)

  10. Algo que no se comenta tan seguido también son los museos chingones que hay en Chapultepec. Todo mundo conoce el de antropología, pero yo soy mucho mas fansss del de historia natural y del museo del caracol. Las maquetas del museo del caracol son geniales. Y existe la ocasión de tomar fotos anti-solemnes en el altar a la patria. Oarrrr.

  11. Coincido con Kyuuketsuki, el museo del caracol es genial es uno de mis favoritos :D

  12. ¿Cómo se llega al museo del caracol? A mí de por esos rumbos, cuando vivía en el DF me encantaba visitar el Museo de Arte Moderno y el Tamayo. Siempre había exposiciones que valían la pena, pero era un arriesgue ir en Domingo (cuando era entrada libre; tengo entendido que la mayoría de los museos del DF han cambiado dicho día a entre semana), porque no faltaba el tipejo o la tipeja que, después de comerse unos pambazos en Chapultepec, decidía darse baños de cultura (por supuesto, gratuitos) e intentaba demostrar a todos los que estuvieran a 10 m de distancia o menos, lo mucho que sabía sobre arte expresando sus patéticas opiniones a sus acompañantes a voz en cuello. Me llegó a pasar en el de Arte Moderno. Como que con el Tamayo no daban.

    Nunca he ido al jardín botánico, y eso que me encatan las plantas, sobre todo las exóticas. Necesito planearlo para una vuelta al DF. En mi defensa puedo agregar que tampoco nunca fui a ver a los pandas. El hecho de que sólo me quedaran libres los fines de semana para hacer esos recorridos, aunado a mi poco gusto por levantarme antes de las 10 am, y mi mucho gusto por quedarme echado, no me lo permitieron. Necesito rectificar.

    ¿Garambullo es el fruto de un cacto con forma de candelabro, que sabe parecido a las ciruelas? De repente me sonó a gamborimbo…

    Me da la impresión de que “El Idilio” es un homenaje a “El Beso” de Rodin. Las posturas no son exactamente las mismas, pero sí se le asemejan un tanto.

  13. Mi abuelo contaba una historia sobre la primera vez que me llevó a ver la piedrita donde cayó Juan Escutia, cuando con harta enjundia me echo todo el choro ese de “se aventó con la bandera para salvarla” (mi abuelo lloraba a veces cuando izaban la bandera en el zócalo) yo le dije a mis tiernos cinco años ¿qué no había escaleras?

    Me falta por conocer el Audiorama…

    pd.¿ya fuiste a ver Diálogos entre Darwin y Dios?

  14. El museo del caracol está abajito del castillo, para llegar sigue uno el camino para el castillo, la subida y todo, pero en vez de doblar a la izquierda para entrar al castillo se sigue uno derecho, baja uno unas escaleritas y ahí está!

  15. Gracias, Lupe. Es difícil de creer, pero no conozco el Castillo de Chapultepec, ni el zoológico en su versión actual (lo conocí de niño, en los 70s, cuando los animales todavía estaban en jaulas). Le saco la vuelta a las trampas para turistas (será por eso que no me gustó la ciudad de Guanajuato, ya que toda ella es una trampa para turistas).

  16. Detrás de la Fuente de la Templanza se encuentra el tronco del un ahuehuete milenario llamado “El Sargento”. Hojeando alguna vez una edición muy antigua del “Tesoro de la Juventud” vi una foto de este árbol en la que para mostrar lo ancho de su tronco aparecían muchas personas tomadas de la mano rodeando la base del ahuehuete. Tal vez haya más gente que recuerde esta foto ya que esta enciclopedia es muy conocida en sus ediciones más antiguas. Y he aquí el motivo de esta alusión: en esta foto se observa claramente al fondo lo que hoy se conoce como “Hemiciclo en Memoria del Escuadrón 201″. Al observar las placas colocadas en este monumento se advierte claramente que no corresponden ni a la época ni al estilo del monumento. Es claro que éste hemiciclo no fue construído exprofeso para conmemorar al escuadrón 201, la prueba contundente es que aparece en una foto tomada muchos años antes de la Segunda Guerra Mundial.
    Me intriga saber cuál era el motivo original de este monumento, cosa que nadie me ha sabido decir, incluso los guías del bosque de Chapultepec aseguran erróneamente que en efecto se trata del “Hemiciclo en Memoria del Escuadrón 201″. Otro dato curioso es que en la foto mencionada no aparecen las actuales placas de los nombres de los pilotos del escuadrón. ¿Alguien sabe el verdadero origen de este hemiciclo?

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  1. Cronicas de viaje, ciudades, pueblos. Mexico y el mundo a través de los ojos de viajeros. - [...] En una bosta previa sobre Chapultepec, en donde platicamos de la Fuente de la Templanza, los remanentes del árbol ...

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