Ein prosit!
Al parecer, fui de las últimas personas en llegar al Oktoberfest. Todos en el hostal tenían días de conocerse y brindaban alegremente en el bar, después de haber pasado todo el día en una de esas cabañitas a las que no pude entrar. Yo estaba sola en la barra, contemplando el ambiente, cuando Tim se me acercó.
-Hi! Where are you from?
-México.
-Really? I’m from the States, we are neighbors!
Y ese fue el inicio de una plática que duró alrededor de 5 horas. La gente que conoces en los hostales la tendrás en tu vida muy poco tiempo, por lo que a los pocos minutos de haberlo hecho, decides si quieres compartir tu comida con él al siguiente día o de plano, cambiarte de mesa. Y sin proponérnoslo, Tim y yo comenzamos a contarnos la película de nuestras vidas. La conversación comenzó a brincar de México y Estados Unidos a España, de la universidad a los antros, de los sueños a lo que echamos de menos.
No se a que hora nos fuimos a dormir.
A las 10:30am salimos por fin al objetivo de mi viaje y de mi estancia en Europa: el Oktoberfest. Desayunamos un nutritivo kebbab y fuimos directo a una cabañita Hofbräu München. En Munich existen 5 cervecerías (creo) cada una tiene su propia megataberna, pero casi todas son más o menos del mismo estilo:
Largas mesas de madera que compartes con extraños a la que te llevan los litros de cerveza. Únicamente litros, imposible pedir otro tamaño. Así que a las 11:30 ya estábamos chupando y a las 12 comenzó a tocar la banda. Los borrachos tempraneros (o de la noche anterior) se animaron. La banda toca canciones estúpidas en inglés y alemán y de vez en cuando detienen la música para brindar a ritmo de “I’m prooosting i’m prostin’ i’m prooooosting PROST!! (así suena, pero me entere que es ein prosit) Y chocas lo mas fuerte que puedas tu litro de cerveza, que importa que se caiga un poquito, hay muchísima más.
El vaso es tan grueso y tan pesado que la cheve se conserva friíta y de-li-cio-sa. En cuanto más pasaba el tiempo, más se animaba la gente. Y sí, todo lo que hace del Oktoberfest la meca de los borrachos es verdad: Las meseras cargan con muchísimas cervezas a la vez. Abren a las 10am y nadie limita tu consumo de alcohol. Los extraños de atrás terminan siendo los alcohólicos más amables de la vida. Te sirven rica comida a la mesa y incluso los niños toman (pero refresco) y nadie te ve feo si brincas, te caes o te quedas dormido.
En México, mucha gente alcoholizada puede ser el inicio de problemas. Pero a pesar de que todo mundo tiene algún nivel de ebriedad, todo es muy tranquilo. Simplemente eres feliz y no necesitas más que tu tarro y un vecino con el cual brindar. Si te da hambre, venden piernas con ensalada de papa. O esos megapretzels (muy buenos), unas como minipizzas frías y… ¿rábano? nunca se me hubiera ocurrido tomar cerveza con rábano.
Yo sólo aguanté dos cervezas y un medio que le robé a la chava de enfrente. La cerveza alemana tiene 7° u 8° de alcohol, supongo que por eso no pude beber más. Que vergüenza, mala alcohólica mala.
Algunos datos rápidos sobre el Oktoberfest:
- NO, no todas las meseras están buenotas, pero en general son divertidas. Me chismearon que ganan 10,000Euros en los 16 días del oktober… ¿será?
- Cobran 1E por ir al baño!! y como casi no se va al baño por tomar cerveza… igual sólo pague la primera vez, las demás me hice la borracha (me costó mucho trabajo)
- Los ridiculos shorts de hombre tienen su historia. Resulta que en las tabernas de antes aplicaba aquello de “el que se fue a la villa”, así que los siempre prácticos y ebrios bávaros inventaron ese pantaloncito para destapar lo indispensable y hacer pipi en su lugar.
- La población de Munich se triplica durante el Oktoberfest.
- Ese año se tomaron 6,100,000 litros de cerveza.
- Se celebra desde el 1810, la historia en español, aquí.
Por supuesto, todo el tiempo estuve con Tim, su hermano y otros aussies del hostal. No hablamos como la noche anterior, puesto que había mucho por ver y por tomar. Como a las 04:00 pm nos salimos del lugar y tuvimos la grandiosa de idea de entrar a la casa de sustos. A pesar de traer el cerebro atontado, nos pareció bastante sonsa.
Más tarde y con menos alcohol en la sangre, comimos pizza, esperé que empacaran y los acompañé a la estación del tren, porque salían a Praga o algo así.
Cuando viajo, procuro vivir cada momento al máximo. No pienso en futuros o miedos. Como que dejo a mi cerebro documentar. Lo diferente esta vez, es que no sólo documenté una megataberna y una refrescante cerveza. Documenté a un sacaborrachos de Sunset strip que se comía el mundo con los ojos, hace películas y que me dice follow your dreams, beautiful.
Por eso, cuando se fue me sentía un poco melancólica pero contenta. Estuve 2 días más en Munich y, aunque ya no había Oktoberfest, la cerveza no faltó. Tampoco me faltó Timothy, aunque semanas después –y por carta- le conté todo lo que hice sin él.
No se engañen, el lugar más divertido del planeta no es ni las Vegas, ni Disneylandia. Es München durante el Oktoberfest.
Más escritos de: Rox
Más de lo mismoOtra crónica en: Todo comenzó ahi. Dachau












Se me antojó una chela nomás de leerte.
si no trajera una cruda medio rara y cansancio, dijera que me dieron ganas de tomarme un tarrote de chela bien helada, pero snif, sólo me dieron ganas de que me dieran ganas
en fin ya tengo esa foto de la megataberna en mi compu, de fondo de escritorio queda chida!
saludos!!!
Yo me saboree una cervezota
Todos los ebrios deberían de hacer esa peregrinación, SNIF
Por cierto, el Oktoberfest es en septiembre, aunque suene a octubre.
Pfff!… Sí, cuando alguien viaja siempre se vuelve más payasito en algún aspecto. A mí me tocó especialmente en dos cosas. La forma de beber café y cerveza. Con el viaje a Alemania, al probar la cerveza que se hace ahi (en especial la Weissbier) me he vuelto un fanático no alcohólico de la buena birra. Afortunadamente y gracias a la globalización se pueden conseguir buenas cosas aquí.
Creo que para recrear el 1% de la experiencia de Rox, podría recomendar que se tomen una Paulaner o Erdinger (cualquiera de las dos que sea Weissbier). Son de la región y es lo más delicioso que se pueda beber alguien.
… tengo guardada una cheve para mañana y tambíen hiciste que se me antojara!!! =( … la espera será un poco cruel…
Linken: una no es ninguna. Aprovecha tu juventú jejeje
Quiero ir! Debo ir!
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