Fuck you, New York
You’re incapable of enjoying life, you know that? I mean you’re like New York City. You’re just this person. You’re like this island unto yourself. –Woody Allen, Annie Hall, 1977
Sí, fracasé completamente en mi deseo hollywoodezco de convertirme en una newyorker. Nunca antes había vuelto a casa con esa sensación de haberme faltado mucho por conocer, de no haber comido suficiente, de no haberme integrado -ni un poquito- a una cultura, a un lugar.
Me faltó un brunch, me faltaron museos, me faltó tomar un Manhattan enfundada en un vestidazo. Ponerme ebria, reir, moverme sin ver mapas. Me faltó el Bronx y más de medio central park. Encontrar una excelente pizza y ver algún famoso en el metro. No encontré un bar a desnivel, ni locos en el metro.
La gente es distante y anda corriendo, nadie me dijo un piropo sucio. Demasiados edificios enormes que sacan a la pueblerina que soy y que terminó refugiándose en los parques. Me negué a comprar ropa cara o gadgets de poser en la MacStore. No caminé en tacones por el puente de Brooklyn y tampoco conseguí un tutu.
Que se le va a hacer. Hay islas que no son para una y que como islas se tienen que quedar. Sí, Fuck you New York
La ciudad sólo me enseñó un poquito, y pues ya que, es lo que tengo para presumir.
Comida.
Porque las penas con pan son menos.
Pop Burger. Dos hamburgersitas en caja bien monas, papas no incluidas en el precio. A unos pasos de la 5th Avenue, el lugar era tan pop y tan gabacho, que tenía que entrar. La sorpresa no venía en la caja, si no fuera. Crocantes por fuera, suaves por dentro y con la cantidad exacta de grasa, puedo asegurar que esas son las mejores papas del mundo. Si se chingan a los belgas. Diet coke infaltable.
Thai food. Una de mis obsesiones viajeras es Tailandia y su comida, por lo que no me dolió el codo en darme una supercena con postre incluido. Mi paladar se ha vuelto loco con la poca comida oriental que ha probado, la mezcla de sabores explotan en la boca. Por algo son los reyes de las especias. Mi elección: Kanon Jean with green curry, thai eggplant, bamboo shots, bell pepers and noodles. Que en castellano son fideos que no saben a pasta acompañados de verduras extrañas y camarones en una salsita verde y picante. Sin embargo, mi entrenado paladar mexica me indica que su origen no es tanto el chile, si no pimientas, hojas y raíces Para calmar el paladar, un té frío y espeso, con sabor a alguna especie amaderada.
Pero lo mejor estaba por venir. Un plátano macho y frito, envuelto en arroz dulce y en masacote, bañado en una salsa dulce de coco y nieve de vainilla. Ese postre ha entrado en el selecto club de orgasmos paladéricos en el que está el chocolate de San Ginés, el mango al tequila y las jericallas.
THE SOUP. Sí, es LA sopa. Llegué a Hale & Hearty en busca del nazi soup y me encontré a gente amable en un ambiente macdonaldezco. Decepcionada y mentándosela a los que hicieron del gmap de Seinfield, pedí una sopa de pollo, verdura y elote. Esas sopas las tienen calentando todo el tiempo, por lo que son espesísimas y de tanto hervir, sus ingredientes sueltan el sabor. Tenía sentimientos encontrados, pues me trataron como en cualquier franquicia chafa, pero la sopa me encantó. Así que caminando por la 54, muy cerca del famoso Studio Fifty-Four, me encontré otro lugar de sopas que no se veía comercial. Ahí si me trataron mal, la sopa era deliciosa y fui feliz. El Brooklyn repetí una sopa, esta vez de cangrejo que devoré mientras tomaba los primeros rayos del sol de una lluviosa mañana. Sin duda, la sopa fue el descubrimiento niuyorkino y el DELI fue la sorpresa.
DELI. ¿Sandwiches? Seriously? SERIOUSLY. El pan integral es de una excelente calidad, las mayonesas especitas, y la carne. Oh, la carne. En mi primer deli lo pedí de proscuito, no había. De jamón ibérico -porque ya saben, viví en europa y demás sangronadas-, tampoco había. “Roast Beef, pues ya que” le dije al vendedor con una carota de ash, pinche lugar pinche. OhhMaiGod! Fue la sorpresa. Por 6 dólares, fue la mejor comida (costo/beneficio) que probé.
Street food y lo del montón.
Por obligación probé los hotdogs. Son tan malos como se veían. Los palitos de pollo, medios quemados. Los pretzelotes rellenos, con sabor a costco. La nieve de camionetita, bañada en sabe que chingadera artificial. Nada de esto recomiendo, pero hay que comerlo en NY, ¿Cierto? HELL YEAH.
También comí Kebbab, pizza y pasta, pero reseñarlos ya es gula. (Comerlos no lo fue)
LUGARES.
Porque algo tenía que hacer entre comidas.
Central Park. Ya lo dije antes, el padre de todos los parques de Nueva York. El área verde y sin árboles que sale en todas las películas y series se llama Sheep´s Meadow y estar ahí tirada fue de las mejores cosas que hice en NY. El parque es enorme, con canchas de beis, espacios especiales, esculturas, castillo, fuentes… Tiene un circuito especial para bicis y corredores. Al tratar de atravesarlo puse en riesgo mi integridad física. Los neoyorkinos locos se amontonaban para hacer ejercicio… en lunes!!. Me sorprendió saber que lo cierran a la 1am. ¿Se imaginan un picnic-cena en verano a la luz de la luna? *suspiro*
Brooklyn Ya he comentado que las ciudades me apasionan y sorprenden. Siempre he sentido especial atracción por los sistemas de transporte, porque son las venas de la ciudad. Y en Brooklyn, hay un museo especial para esto, así que tenía que ir. Ahí está la historia de la construcción de puentes, túneles y por supuesto, el metro (Subway). Por supuesto, me encantó.
Después, caminé por la calle Montague en la que no hay construcciones de más de 5 pisos, pero tiene esas casas con escaleras que tanto salen en las películas. A veces, se aprecian mejor las cosas vistas desde lejos. Y Manhattan no es la excepción. Desde Brooklyn, la vista quita el aliento. Caminé hasta DUMBO, donde hay un parque con playa y la gente va a relajarse o tomarse fotos. Con puente y edificios del fondo, yo haría eso igual.
Central Station no me decepcionó. Mucho mármol, mucho lujo. Las taquillas las conservan “como antes” y en esa zona central casi te olvidas que estás en una estación de tren. A los costados se encuentran las vías que te regresan a tu lugar. Central Station es la entrada mas bonita de la ciudad.
Times Square. ¿Cuántos noticiarios del primero de enero hemos visto sin que salga esta plaza atiborrada? ¿Y que hay de esa famosísima foto del militar besando a una enfermera? Sin duda, Times Square es de esos lugares que uno lleva tatuado en la cabeza. Cuando llegué (de noche, ya) y vi tanta gente y tanta luz que me emocioné. Me puse chinita y caí rendida ante una gringada prefabricada. Malditos gringos y sus foquitos.
MidTown. Partiendo hacia el norte desde la 34th para las compras, la 42th del Bryant Park, la 53t del Moma y ya casi llegas a Central Park. El Empire State (sin su King Kong), la Biblioteca de NY (sin Carrie y Big), el Rockefeller Center (y su NBC). En medio, todos esos enormes rascacielos que conforme va obscureciendo se ven mejor. Me subía a la roca, me compré un panquesito rojo en Magnolias y un hotdog callejaro. De lado west, DELI y cerveza en bar irlandés.De los mejores descubrimientos, Bryant Park. En este parque se organizan diferentes espectáculos y actividades. Desde conciertos hasta juegos de ajedrez. Sin faltar un fresísimo brindis al atardecer.
DownTown La puntita de la isla, con un lugar en la historia de la humanidad asegurada con su 9/11. Ombligo financiero y económico de este planeta en recesión, es el único lugar de NY que encontré con referencias históricas-independentistas de los States. Ahí compraron la manzana los neerlandeses a los nativos por 26 dólares (antes era New Amsterdam) y George Washington tomó posesión como primer presidente de los gringos, así como el derecho de salir en sus billetes. De Battery Park salen barcos para ir a ver una señora en otra isla mucho más pequeña, que da la bienvenida a la tierra de la libertad. No tuve el placer.Little Italy, China Town, Soho, Chelsea y Lower East Side. Nueva York fue entrada de inmigrantes durante la primera mitad del siglo pasado. Chinos e italianos hiceron sus barrrios muy juntos y por ahí me enteré que hasta se pelearon por espacio. Como sea, ahora es muy tranquilo y si, cada uno tiene su propia personalidad.
Fui a Little Italy, al festival de San Gennaro, el patrono de los italianos en Nueva York. Durante una semana, se cierra la calle Mulberry y ponen muchos puestos, principalmente de comida italiana, bebidas y ropa. Según eso había eventos, pero no los hallé. Había muchos policías, los cuales parecían salidos de una serie gringa: muy ponchados, con tatuajes y cara de “te estoy viendo”. También fui a la iglesia, donde está el santo. Es católica y muy austera. Sin embargo, la gente es muy devota, participan y asisten con regularidad.
Te das cuenta que estás en ChinaTown por los anuncios blancos con letras chinas rojas y únicamente en chiquito te dice en inglés que es lo que hacen ahí. Aunque eso no es difícil de adivinar, porque todos venden. Bolsas, perfumes, souvenirs, ropa, etc. Muchas cosas y todas muy baratas. Por ejemplo, con 10 Dlls compré SEIS de esas camisetas ridículas de I love NY, mientras que en las tiendas oficiales cuestan 14Dlls cada una.
Soho, Chelsea y Lower East Side: Realmente sólo caminé y me perdí por esas calles. Restaurantes muy monos, tiendas de diseñador no-muy-famosos, antros. Y por supuesto, es donde están todas esos departamentos de 4-8 pisos en que tienen su escalera de incendios por fuera. Todos pintados en colores contrastantes. Por las noches, además de basura hay newyorkers engalanados y listos para festejar. En East Side es donde ví una chica con tutú y la odié.No, no dejé mi corazón en Nueva York. Por supuesto, no me arrepiento de haber ido, fue un viaje muy disfrutado (como se podrá leer). Pero le faltó una conexión un poco más íntima. No movió nada en mí, ni me dejó algo excepcional. Tal vez su sobreexposición es una barrera muy alta por sortear, se necesite mas tiempo o yo traía algo.
O simplemente no tenía que pasar.
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Más de lo mismoOtra crónica en: Más Chapultepec
En el mismo mapita: America, Estados Unidos

























No me sorprende, los madrileños de corazón simply don´t get NY. Y es que NYC no es Rockefeller Center o el MoMA o Central Park. Lo describiste muy bien, tu amor por lo verde te empujaron fuera de la zona de sombras de los rascacielos. NYC son obsesiones puras y tú andas muy zen. Es correr caminando, nunca detenerse a saborear nada. Es pisar el acelerador en la FDR, en el puente Verrazano. Burlarse de los NJerseys, ir a ver a los Yankees. Discutir con los taxistas. Darse lujos, ser presumido. Yo imagino que dentro de tí hay un diablito que te dice que puedes ser así, pero esa parte de tí no está nada entrenada. Ya lo estará pronto, según me contaste.
Gracias por las imágenes mentales.
A ver patrona. Esta primera lectura de tu post me la voy a tener que echar en dos partes porque me dió hambre con lo que escribiste en la sección de comida.
La tan platicada NYC vista por Rox, viajera experimentada. Tu pasaste mucho mas tiempo que yo por allá, cosa que envidio, ya que mis vueltas por allá han sido efectos colaterales de viajes de trabajo.
Y reparo también de que tu tuviste oportunidad de escribir con la ventaja de la retrospectiva. Cuando ando por allá prefiero escribir en tiempo real, no sé por qué pero el sabor de la experiencia calientita me agrada mas en este tipo de cosas.
Había quedado de enviarte esto:
Llegando a NYC
Desde el Pradito de las Ovejas
Adios NYC
Por cierto: que conste en actas que Nouveau York sería uno de los únicos dos lugares del mundo donde me gustaría vivir fuera de la Ciudad de México.
Saludos
Armando: Usted me conoce bien. A veces, lo que uno cree que quiere no es lo que realmente calma el corazoncito.
Zape: jajaja
Ángel: Gracias por los links y los recomendaciones durante el viaje. Siempre escribo “aposteriori”, así me sale mejor. Y lo que dices tiene mucho como base el comentario de armando. me falta el diablito, el gen chilango.
SALUDOS!!
Rox, ando planeando una escapada a NY y te tengo qué preguntar.
Encontré 2 hostales, uno en Upper West Side y otro en Lower East, aún no me decido de cual.
¿Dónde comiste tan rico postre thai?
Y dónde comiste tan buenos delis sandwich?
Gracias!
Upper west!
Tai food: por Delancey St y se llama eat-pisode… búscalo en internets.
Delis… Prácticamente donde diga DELI. Chécate que el lugar esté lleno. YUM
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