Crónicas de viaje

Viaje exprés a la luna.

Viaje exprés a la luna.

O a dónde escapar un fin de semana cualquiera…

medialuna (12)

El “qué vamos a hacer éste fin de semana” me estaba mareando, así que dije:
- ¿Por qué no vamos a acampar? Por supuesto que ella dijo sí y no dejó de recordármelo hasta que me vio en la gasolinera llenando el tanque y checando la presión de los neumáticos. Oh, mi bocota y yo.

Una parada rápida en mi casa para llevar un sleeping bag, casa de campaña, cobija extra y nada más. No soy un boy scout ni pretendo serlo y por lo tanto no tengo todo lo que un hombre responsable lleva en esos casos. Personalmente prefiero no cargar con tantos cacharros, buscar en el lugar algún puesto de jugos y gorditas y comprar las cervezas sobre la marcha.

El rumbo fue San Luis Potosí y de ahí, previa recarga de café -no habíamos desayunado- y preguntar la ruta, nos dirigimos a Rioverde. Si el destino está decidido, odio salir sin idea de por dónde ir. Y ese día no hubo tiempo de meterme a planear la ruta.

medialuna (1) medialuna (3)

Era un día nublado y agradable. Unos 20 minutos después de dejar la “ciudad” la carretera se empezó a volver sinuosa y menos aburrida. Y si, una carretera serrana o huasteca es menos aburrida aunque la velocidad promedio sean 60 kilómetros por hora. Sólo recordaba que un amigo había mencionado que alguna ocasión llevó unas personas a la Media Luna y que el lugar no estaba mal. Como dije antes, no tuve tiempo de buscar la ruta en google maps ni en traza tu ruta, así que iba un poco a ciegas. Un par de horas después, las curvas seguían y se volvió tedioso y teníamos hambre.

Paramos en un lugar al lado de la carretera a comer.

A la entrada de Rioverde vi el señalamiento que decía “La media Luna” hacia la derecha, me deje ir felizmente por el pavimento, iba maravillado por un lado – ¡vaya! pavimento para acceder al lugar- y un poco asustado por el otro -seguro estará atascado de gente, era temporada de vacaciones-. Unos pocos kilómetros después mi sorpresa se volvió realidad al empezar una terracería que entre más avanzaba se volvía más pedregosa. 30 minutos a vuelta de rueda y llegamos al lugar. 25 pesos el acceso y 70 pesos por casa de campaña. Riachuelitos, agua clara -¡como en los cuentos!- peces, algunos tipos barrigones y niños en calzones. Si bien, había muchos acampantes, no estaba saturado, aún así, escogí un lugar lo más alejado posible de la gente.

En el lugar se puede bucear, nadar, caminar, pensar. Meterse a remar en lanchita a la laguna y todas esas nimiedades campiranas. Puse la casa de campaña al atardecer y previo avituallamiento nos metimos a “charlar”.

medialuna (5) medialuna (8) medialuna (7)

Nota sexual: Unas cervezas, el campo y una casa de campaña para dos hacen que una sesión cualquiera de sexo se vuelva una ocasión muy especial.

Había olvidado que La Huasteca es una zona en que la niebla está a la orden del día, además de que estaba nublado, no iba suficientemente preparado y la madrugada fue muy fría y húmeda, afortunadamente no llovió. Lo bueno fue que eso nos obligó a dejar la incomodidad de la casa de campaña muy temprano, salir otra vez a caminar, almorzar antes que la comida de los dos locales disponibles fuera devorada por la perrada y volver a Querétaro a cumplir con otros compromisos antes adquiridos. Snif.

medialuna (10) medialuna (11) medialuna (15)

2 Comments

  1. Están padrísimas las fotos. Ya tengo ganas de ir.

  2. Por cierto, me olvidé de decirte que en la galería del post puedes ver las fotos en tamaño original, porque olvidé linquearlas aquí.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>